La Tortuga Inversora es un blog con contenidos financieros tratados desde el punto de vista del «value investing», que, a mi parecer, es el mejor método de inversión. Este sistema consiste en comprar valores a un precio bajo, aprovechándose de las fluctuaciones a corto plazo del mercado, con una idea de inversión a largo plazo. El inversor más famoso que utiliza este método es Warren Buffet, aunque también destacan otros como Benjamin Graham (padre de este método), David Dodd, Charlie Munger, Christopher Browne y Seth Klarman.

En este blog se podrán encontrar análisis de empresas elaborados a partir de los datos ofrecidos por la memoria y los estados financieros. Además, también se podrán encontrar diversos artículos sobre asuntos financieros y económicos. 

La Tortuga Inversora no es una especuladora, si no sería una liebre. Los lectores de este blog deben saber diferenciar entre la especulación (típico de las liebres) y la inversión (típico de las tortugas). Por tanto, no van a encontrar predicciones sobre los mercados financieros (si un valor subirá o bajará), ni tampoco frases del estilo: «Cómo hacerse rico de la noche a la mañana». Este tipo de cosas preferimos dejarlo en manos de especuladores y de la «Bruja Lola».

Este blog nace con el propósito de hacerse un hueco en el mundo de las inversiones. Un hueco que normalmente está ocupado por toros y osos, pero por fin la tortuga ha llegado, y ha llegado para quedarse.

Esperamos que este blog sea el principio de algo grande, porque las cosas rápidas no van a ninguna parte y la tortuga ha olvidado el reloj para centrarse en su brújula: el destino, sus inversiones y, por supuesto, su felicidad

Value Investing

El Value Investing es uno de los pilares de La Tortuga Inversora. Este sistema consiste en comprar valores a un precio bajo, aprovechándose de las fluctuaciones a corto plazo del mercado, con una idea de inversión a largo plazo.

Inversión a largo plazo
Precio y valor son conceptos diferentes. La Tortuga Inversora sabe que el precio de las acciones fluctúa en el corto plazo pero, al largo plazo, el precio de las acciones tiende a reflejar su valor.
Olvida el reloj y utiliza la brújula
Los especuladores están pendientes constantemente de la evolución de las cotizaciones. La Tortuga Inversora vive sin reloj, sin prisas y sin estrés. Se centra en lo verdaderamente importante, sus objetivos.
La suerte no existe
La Tortuga Inversora sabe diferenciar entre el azar y la suerte. Los especuladores dependen del azar, apuestan a que un valor va a subir o bajar. La suerte se tiene que sembrar cada día; con trabajo, formación y aprendiendo de los errores. Ya lo dijo Schopenhauer: «El azar reparte las cartas, pero nosotros las jugamos».