CRITERIOS DE CALIDAD

La Tortuga Inversora ha elaborado diez criterios para seleccionar acciones de calidad. El inversor que invierta en empresas que cumplan todos los criterios adquirirá acciones con un mínimo de calidad.

Estos criterios de calidad están basados en la filosofía de inversión de Benjamin Graham, el padre del value investing. El principal objetivo de estos criterios es eliminar la mayor parte de acciones no aptas para la inversión. Si el inversor aplica rigurosamente todos ellos a la hora de comprar acciones, adquirirá empresas de carácter defensivo.

Los 10 criterios de calidad son los siguientes:

Tamaño adecuado
Las empresas más pequeñas se ven más afectadas por los sucesos económicos. La capitalización mínima para considerar una empresa grande es de 2.000 millones de euros.
Situación financiera suficientemente sólida
El activo corriente debe ser por lo menos el doble que el pasivo corriente. El fondo de maniobra debe ser mayor que la deuda a largo plazo.
Estabilidad de los beneficios
Durante los últimos 10 años, la empresa debe haber obtenido beneficios.
Historial de dividendos
La empresa debe haber repartido dividendos durante los últimos 10 años.
Beneficio por acción
El beneficio por acción debe tener por lo menos una tasa anual compuesta del 4 %.
PER moderado
La cotización no debería superar más de 15 veces el beneficio medio de los últimos 3 años.
Valor de libros
La cotización no debería superar 1,5 veces el valor contable. Si el PER multiplicado por el ratio del valor contable no supera 22,5, se puede justificar pagar un mayor valor contable.
Flujos libres de caja
Los flujos libres de caja deben haber sido continuos durante los últimos 10 años. También se puede aceptar si la suma de los 10 últimos años es positiva.
Margen de beneficio
Las empresas con márgenes de beneficios bajos o marginales no nos interesan. Por norma general, las buenas empresas tienen los mejores márgenes de su sector.
Equipo directivo
Los directivos se pueden beneficiar de manera casi infinita de la empresa a costa de los accionistas. Aumentos elevados de sueldo, dietas desorbitadas, opciones de compra de acciones y "enchufar" a la familia, son ejemplos de una mala directiva.

Para identificar fácilmente si una empresa ha superado o no el criterio de calidad se utiliza un sistema de colores:

 

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