FC Barcelona: “Això és Can Pixa”


Hace unos días el FC Barcelona publicaba en su página web la memoria anual del ejercicio 2019 – 2020. Gracias a esta información podemos hacer un pequeño análisis sobre la situación económica del club catalán, que no es nada halagüeña.

El FC Barcelona no cotiza en ninguna bolsa de valores como otros clubs de futbol como la Juventus o el Borussia Dortmund, pero al igual que estos, está obligado a publicar informes sobre su situación económica.

Antes de proseguir, quiero dejar claro que no soy un apasionado del fútbol, el único deporte que me emociona irrisoriamente es la Fórmula 1. Por tanto, debe quedar patente que en estas líneas no existen sentimientos a favor ni en contra de cualquier equipo, solo existen matemáticas financieras.

El primer dato que sorprende del balance es el patrimonio neto del club. El Futbol Club Barcelona solo tiene un patrimonio neto de poco más de 35 millones de euros, el cual solo representa el 2 % de los activos del club. La traducción para los no financieros es que el 98 % del Barça es deuda y que Leo Messi no pertenece al Club, es de los acreedores.

La situación general es grave, más si se compara con otros equipos europeos. Si el patrimonio neto determinara el paso de competición de la próxima Champions League, el Barça sería el último de la clasificación; no llegaría ni a octavos de final.

El segundo dato que llama la atención es la deuda financiera a corto plazo, la cual ha aumentado un escalofriante 2.148 %. Mientras que la deuda a largo plazo no aumentaba, la deuda a corto plazo lo hacía debido a la necesidad de liquidez inmediata que necesitaba el Club. Esto deja claro que la “empresa” tiene un grave problema y que necesita dinero como de goles se necesitan para ganar partidos. Y es que, los gastos en sueldos de personal deportivo (jugadores y técnicos de todos los equipos) superan los 436 millones de euros.

La tabla superior muestra como el Club está perdiendo todos los partidos de la liga financiera. La deuda nunca es buena, pero la calidad de deuda puede determinar el futuro de cualquier empresa, y más del 60 % de la deuda es a corto plazo.

Eso sí, no solo debe dinero a las entidades financieras, sino que debe más de 322 millones de euros a otros clubs deportivos. Si vamos al detalle, el Barça debe más de 69 millones de euros al Liverpool Football Club por Coutinho, 64 millones de euros al A.D.C. Ajax por Frenkie de Jong, y 21 millones de euros al Grêmio Foot-Ball Porto Alegrense por Arthur Melo. La lista de la compra del F.C. Barcelona es cara, más del doble que la del Real Madrid, el cual debe casi 155 millones de euros a otras entidades deportivas. La Juventus también debe unos 300 millones de euros, pero a finales de 2019 aumentó capital en más de 292 millones de euros, saneando las cuentas a corto plazo del club italiano. Por aquí van a ir los “tiros” en un futuro; pero ¿quién o quiénes serán los salvadores del Club?

La cuenta de resultados de este año es catastrófica, con 97 millones de euros en pérdidas. Si la situación era mala, con los resultados de este año lo han bordado. Está claro que las restricciones gubernamentales han afectado a todos los negocios y el fútbol no es una excepción. El Real Madrid también ha sufrido estas restricciones y a pasado de ganar 38 millones de euros en la temporada pasada a tan solo 313.000 euros. Es ridículo para un gran club europeo solo ganar esa cantidad, pero más ridículo es perder casi 100 millones de euros, la mayoría fruto de una mala gestión.

En conclusión, el F.C. Barcelona tiene un futuro bastante negro en el aspecto económico, que no del deportivo. La elevada deuda financiera y de fichajes que posee más la combinación de los bajos ingresos que se han producido y se producirán por las restricciones estatales, hace inviable el modelo de negocio del Club azulgrana. No entiendo de fútbol, pero sí de finanzas y puedo garantizaros que la que se avecina en el club catalán es gorda; seguro que no es casualidad que Messi se quiera ir del Club y que el equipo directivo dimitiera. Si el F.C. Barcelona fuera una empresa cotizada sería NO APTO PARA LA INVERSIÓN, ya que la empresa no reúne unos criterios mínimos de calidad. Está claro, el que quiera invertir en el Barça lo hará con el corazón más que con la razón; ¿acaso no trata de sentimientos este deporte de masas? Pero no se preocupe querido forofo, siempre habrá algún asiático que rescate al Club o quizás sea el momento de su salida a bolsa para buscar financiación como la Juventus. Ojalá sea la última opción, ya que por mi parte me entretengo más con la volatilidad del mercado que con la de la pelota.   

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